El Internet desafía a la Publicidad

Si bien el ciberespacio ofrece todo un mundo de posibilidades en el ámbito de la comunicación y el comercio, no es menos cierto que también plantea nuevos retos.

La gran cantidad de información de toda índole a la que podemos acceder en la actualidad puede resultar realmente agobiante para muchas personas. La mayoría no dispone ni del tiempo ni de las ganas de consumir tanta información, con la responsabilidad que ello conlleva. Al tener tanta información a la mano, y de tan diversas fuentes, se hace más difícil la tarea de encontrar datos realmente útiles, creíbles y fidedignos. Y para los anunciantes, también puede resultar más complicado atraer y mantener la atención de los potenciales consumidores.

Al tener disponibilidad de medios de comunicación tan diversos (televisión, radio, prensa, Internet), y teniendo ahora una gran variedad de dispositivos móviles, el consumidor promedio se ha convertido en un usuario multimedia y multitarea, haciendo más difícil la labor de los profesionales del mercadeo y la publicidad en cuanto a medir la influencia que los anuncios puedan tener sobre el usuario. El consumidor actual ya no enfoca su atención en un solo anuncio o medio a la vez, sino que se expone a varios al mismo tiempo.

La sobreexposición a los anuncios ha mermado la eficacia de éstos, pues los consumidores terminan por saturarse y aburrirse de la publicidad. Esta situación, aunada a la emergencia del Internet, con sus redes sociales, sus blogs y sus apps como punta de lanza, representa todo un desafío para el mundo de la publicidad en el siglo XXI.

De ahí la importancia de que los departamentos de publicidad de las empresas extiendan su actuación a los medios digitales, interactuando con sus clientes en redes sociales y dotando a sus anuncios de un carácter menos formal y más próximo al usuario. La idea es ir despojando a la publicidad de su carácter técnico y hacerla más próxima, amigable y comprensiva con los verdaderos intereses de la audiencia. De esta manera, los departamentos de mercadeo deben afianzar su rol como intermediarios entre los consumidores y las empresas, generando una retroalimentación saludable que le permita a los directivos y equipos decisores entender la mentalidad del público y generar respuestas en consecuencia.

El típico departamento de publicidad que se dedicaba a crear campañas unidireccionales con el fin exclusivo de incentivar el consumo de sus productos va quedando atrás. La publicidad de avanzada entiende al comprador, comprende que existe una gran diversidad de opciones de compra, y promociona el bien o servicio ofrecido de forma más amable y menos invasiva. De esta forma el comprador puede llegar a sentirse menos abrumado, pudiendo considerar el producto como una oferta diferente.

En este respecto ha comenzado a retomar terreno la tradicional publicidad boca a boca, ya que tiende a ser más cercana al consumidor.